Cuando una pareja de adultos mayores se esfuerza por manejar su antiguo huerto de naranjas valencia, sufriendo con la crudeza del mercado informal, con las inclemencias del clima, con las dificultades propias de una edad avanzada, es cuando redoblamos nuestros esfuerzos por aportar a la innovación y la sostenibilidad en la industria hortofrutícola. Logramos desarrollar el primer espumante de naranja, aumentar la rentabilidad del campo, apalancar recursos estatales, innovar en un rubro que venía de muchas temporadas con precios a la baja, conseguimos colaborar, generar redes que permiten agregar valor, avanzar en la cadena productiva, permitiendo que los beneficios económicos lleguen al productor.

